sábado, 29 de mayo de 2010

llueve

Es de tarde... día para una siesta, en mi cabeza dan vueltas muchas cosas para ordenar, y ésta es una buena forma, escribiendo...

Cuando quiero pensar cómo llegué hasta acá hoy, me vienen a la mente los primeros días en Chapadmalal, en la playa cuando con un grupo de recientes amigos llamados talleristas, con los cuales compartí algo que me llenó el alma y recuerdo con detalle, recibimos a aquellos chicos que venían de lugares desconocidos para mí hasta ese entonces, con realidades que solo había escuchado o visto en la escuelita que apadrino; chicos de edades variadas... adolescentes, sus caras me siguen aparciendo con alegría, con sus tonos, con sus formas... esas que desde entonces se me hicieron más cercanas...más queridas...

A Juan la primera vez aque lo vi fué bajando del micro,venían de Misiones, me pareció un chico que solo hacia fierros y que estaba a la defensiva, miraba con recelo, se lo veía duro. Eligió el taller que daba yo de documental y animación... cuando pasaron los cinco días que compartimos, se acerco y me dijo
-yo cuando viene, no sabía a que venía.... pero esto, esto.... me lo llevo acá...- y me abrazo llorando... Yo tambien lo llevo en el corazón y eso no cambia, no importa cuánto tiempo haya pasado y cuánta gente más haya conocido...

1 comentario:

  1. que loco no...uno va y es un camino de ida... nos quejamos, nos cansamos, disfrutamos, pero seguro seguro al año siguiente volvemos... nos unen los afectos.
    grande Di.. a vos tambien te unen los afectos!!!

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